Actualmente en la mayoría de Clubs y Gimnasios se ofrecen una gran variedad de actividades dirigidas, cada una de ellas con unos objetivos generales distintos.
Pero ¿qué pasa cuando es un instructor u otro el que las imparte? ¿Son todas iguales aunque lleven el mismo nombre?
Diferente instructor, diferente actividad
Cada uno de nosotros como profesional tiene su estilo, su ritmo, su energía, en definitiva su flow. Esa esencia que nos caracteriza es la que nos diferencia del resto, es la que hace que nuestras actividades sean distintas aún llevando el mismo nombre y teniendo el mismo objetivo general.
¿Cómo sé cuál es mi esencia?
Voy a detallarte algunos pasos que puedes seguir para descubrir lo que te diferencia del resto.
Motivación o técnica
Hay los que yo llamo instructores motivados (yo soy uno de ellos) que se dejan llevar por la música, se funden con ella y fluyen. Además, este tipo de instructores les puede la energía, y explotan en cada actividad que hacen. Saltan, gritan animando, y se evaden de todo, en el momento de la actividad sólo existe eso, la clase y el cómo hacer que los y las alumnas den el máximo de sí mismas.
Por otro lado, tenemos a los instructores técnicos que se fijan hasta en el último detalle de cada uno de los ejercicios que proponen en clase. Estos corrigen al máximo nivel, y se centran en aplicar todos esos conocimientos adquiridos con los años.
Estoy seguro que te habrás visto reflejado/a en alguno de estos dos tipos de instructores. Si es así, enhorabuena, ya sabes algo más de ti que tal vez no tenías en cuenta. Con estas características podrás potenciar aún más tu esencia. Cabe destacar que en ambos existe de las dos partes: un instructor motivado también aplica la técnica y la corrige, y un instructor técnico también motiva a los y las alumnas con energía; pero ambos tienen estos rasgos característicos que les diferencian.
Conexión o distancia
Por otro lado, hay personas y personas. Me explico. Hay personas (y en este caso instructores) más sociables y con don de gentes, y hay a quienes las relaciones interpersonales les cuestan un poco más. Ojo, no por ello serán peores profesionales, ni mucho menos.
En este punto diferencio entre los instructores conectores y los instructores de distancia.
Los instructores conectores son esos que les gusta estar con la gente, les gusta hablar con ellos, conocer a los y las alumnas, y cuando tienen la confianza suficiente, hacen bromas con ellas durante las sesiones.
Por otro lado tenemos a los instructores de distancia, que son aquellos más rockstar, es decir, son más inalcanzables. Este tipo de instructores ponen cierta distancia personal con las alumnas, y eso les hace tener ese punto de misterio y aspecto inaccesible, que a menudo se convierte en el factor de enganche y fidelización.
Conclusiones
Deberías poder identificarte con una definición de cada apartado. Una vez hecho esto, puedes preguntar a compañeros de trabajo y a alumnas para saber qué opinión tienen de ti. Las mejores personas para preguntar son aquellas que asisten a tus clases a diario, y con las que ya tienes confianza, estas te dirán cómo ven tus sesiones y podrás analizarte un poco más.
Sé sincero contigo mismo y define cómo eres (no en lo que te gustaría ser) esto hará que valores realmente tus habilidades y tu estilo, para poder sacarle el máximo provecho y lograr brillar más aún de lo que ya lo haces.