¿Preparas tus sesiones con tiempo suficiente?

Años atrás pasé una buena temporada sin preparar ninguna clase. Simplemente pensaba el material que iba a utilizar, y me dejaba llevar.

Para mí era muy cómodo, tenía la experiencia para salvar la sesión y hacer una clase más o menos resultona según el día que tuviese. Pero poco a poco las ideas improvisadas se iban acabando, y esto llevó a la monotonía.

Al final… una catástrofe. Usuarios descontentos, jefes descontentos, … pero lo peor era yo. Mi motivación estaba por los suelos.

La preparación anticipada

Son muchos los instructores de fitness que no preparan sus sesiones de actividades dirigidas, que preparan únicamente el objetivo general y/o el material de la sesión, o simplemente se dejan llevar en el transcurso de la sesión.

En mi opinión es un error.

Eso no significa que en alguna ocasión lo hagamos -yo el primero- o que no nos haya dado tiempo de prepararla, pero tomarlo como norma es un error que se paga caro.

Por ello, anticiparse a la pereza de preparar una sesión cambiará tus clases para siempre.

Mi método

Es un método muy simple: busca el momento y el lugar.

Te será más fácil o menos encontrarlos, pero todos tenemos esos momentos en los que estamos tranquilos, con la cabeza despejada y listos para hacer cualquier cosa.

En mi caso, aprovecho la primera hora de la mañana, sobretodo de los lunes, y preparo el máximo número de sesiones para la semana.

¿Podría dedicar ese tiempo a otras cosas? Sí, pero sé que mi mente rinde más a esas horas, y para mi es el mejor momento para preparar las sesiones de actividades dirigidas.

Encontrar ese momento y lugar dentro de tus rutinas diarias -y sobretodo mantenerlo como hábito- te dará resultados muy distintos cuando te pongas delante de la gente para impartir una sesión.

Guarda la sesión y crea el hábito de revisar

Los usuarios/as, suelen venir más de un día a la semana, y en la mayoría de ocasiones caen en distintos tipos de actividades dirigidas (Tonificación, GAP, …).

A la que lleves una semana en el mismo gimnasio trabajando, ya te habrás percatado de qué personas son recurrentes.

¡No repitas el material y la estructura!

Suele ser habitual que muchos técnicos aprovechen la misma estructura de sesión y el mismo material para días y tipologías de clases distintas. Y eso está muy bien, siempre y cuando la gente que venga a tu clase no sea la misma.

Si preparas las sesiones como te he comentado antes, te darás cuanta de estas cosas y harás una planificación distinta.

Pero no te quedes ahí, coge tu libreta y revisa las sesiones anteriores, y cambia la metodología, la estructura y el material.

Y en las siguientes semanas, serás un Pro de las actividades dirigidas.

La revisión de la sesión

Pero aún hay más…

Cada día -o sino me da tiempo lo hago a la mañana siguiente- hago un análisis de cómo han ido las clases. Evalúo los ejercicios, la estructura, si me ha dado tiempo o no ha hacer todo lo que tenía preparado, … pero sobretodo hay un factor que marca la diferencia: las reacciones de la gente.

Sin esas personas que vienen día tras día a tus clases, no eres nada. Por eso mismo es imprescindible saber qué les ha gustado, qué no, si las caras eran de felicidad y motivación, o de aburrimiento, …

Al final, hacemos las clases para ellos/as.

La reserva

Me ha pasado más de una vez y estoy seguro que a ti también. Tener la sesión preparada desde hace un par de días; darle al play a la música; plantarme delante de la clase y ¡madre mía!

El público ha cambiado, hay menos gente de la esperada, o hay gente de otras edades con las que no contabas, …

¡Horror! Toda la sesión que estaba preparada, al garete.

Esas cosas suelen pasar muy a menudo, más de lo que quisiéramos. Pero para ello encontré la solución.

En mi archivador -una carpeta mini que siempre viene conmigo- tengo un apartado llamado Sesiones de Rescate.

Estas sesiones son clases estándar, con materiales diversos y estructuras sencillas. Estas son únicamente usadas en aquellas ocasiones en las que por alguna razón, hay un cambio significativo de lo que yo tenía planificado a lo que me encuentro.

Tengo sesiones de rescate para cada tipo de clase (GAP, Tonificación, Abdominales, …), pero siempre con una cosa en común, son adaptables a todo tipo de públicos. Es indiferente si son personas de 60 años o de 25, lo único que cambiará es la intensidad y el número de repeticiones, que lo adapto directamente en la sesión.

Y como digo muchas veces: nuestro trabajo es hacer que las personas vean que “el deporte es la pastilla que todo lo cura”

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