El mundo del fitness siempre ha sido visto desde el exterior como algo un poco “primitivo”.
Me explico.
Esos tíos cachas levantando barras de hierro, para muchos ha sido (y aún es) la imagen de lo que se hace en un gimnasio.
Pero esa percepción ha cambiado en los últimos años. La tecnología se ha instaurado en nuestras vidas, y de igual forma lo ha hecho en el mundo del fitness, dando métricas, planificaciones, dietas, maquinaria de última generación, y un largo etcétera, a un segmento de la población que ni se había planteado nunca “hacer algo de deporte”.
Pero no podemos dormirnos en los laureles. El mundo del fitness debe seguir avanzando, y con ello todos los gimnasios y profesionales del sector, porque si no te actualizas (ni tú, ni tus métodos, ni tus instalaciones), ¿qué te hace pensar que sigues siendo competente?