Cambiar tu vida es posible

Hace unos días te hablaba sobre el método Kaizen de mejora continua y sobre cómo puede cambiar tu vida. Hoy te contaré cómo lo hago yo.

Como ya te conté, y si no lo has leído échale un vistazo, esta metodología o filosofía de vida japonesa trata de hacer pequeñas cosas diarias que te acerquen a tus metas. Nada nuevo.

El problema es, ¿por qué si sabemos eso no logramos hacer cambios? ¿por qué no somos capaces de mejorar día a día?

¿Nos da pereza? ¿Nos olvidamos de ello con el trajín habitual? ¿No tenemos la suficiente fuerza de voluntad?

No. Todo eso puede ayudar, pero no es el problema.

Tras años analizándome y evaluando las razones por las que no he logrado muchos de mis objetivos supuestamente “marcados”, he llegado a dos conclusiones:

1. No logramos nuestras metas porque nuestro compromiso no es suficientemente fuerte, es decir, no nos hemos parado a pensar si realmente lo queremos y a evaluar los costes personales que eso tendrá, y

2. No tenemos el recordatorio diario enfrente, es decir, algo que día tras día te recuerde porque estás haciendo lo que estás haciendo.

La primera es sencilla (que no fácil), haz una evaluación de todo, y valora el compromiso contigo mismo para ello. No hay más.

En cuanto a la segunda. hay muchas formas de hacerlo, pero esta es la mía (y me está funcionando de maravilla).

En primer lugar, mi sistema de organización personal es GTD, y por ahora no tengo miras de cambiarlo. En GTD existen los checklists recurrentes, es decir, listas de “cosas” que quieres hacer cada día (checklist diario), cada semana (checklist semanal), cada mes (checklist mensual), … y así todos los que necesites.

En mi checklist diario tengo un recordatorio (que es el primero que hago en el día) que dice: Repaso de los Objetivos. Además, tengo un recordatorio también de hacer “algo” por cada meta que me haya marcado. Ese “algo” es lo más pequeño y sencillo posible para que no me cueste nada hacerlo. Vamos, que pueda decir “¡venga, si es un momento!”

En segundo lugar, mi iPhone. En las pantallas de mi móvil no hay aplicaciones, todas ellas están en la biblioteca de apps. Si necesito alguna concreta, con hacer una búsqueda rápida es suficiente.

En lugar de ello, en las pantallas de mi iPhone tengo widgets de texto y fotos.

En la primera pantalla tengo mi Vision Board, un gran widget deslizante con 1 foto de cada una de mis metas. Forma súper sencilla de verlas siempre que desbloqueo el teléfono. Así siempre están presentes.

En la segunda pantalla tengo 3 widgets más pequeños, uno para mi objetivo mensual, otro para mi objetivo semanal y otro para mi recompensa por lograr mi objetivo mensual.

Finalmente, tengo una tercera pantalla con un gran widget (igual que en la primera) con cuatro frases que me ayudan en mi motivación personal diaria.

Todo ello está pensado de forma estructurada en línea con la filosofía Kaizen, y sinceramente, tras algunos meses que llevo con ello, los resultados son increíbles.

¿Qué resultados tienes con tus métodos actuales?

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